Introduce el número VIN del Renault que estás pensando en comprar y comprueba qué dicen sus registros.
Nuestros datos sobre Renault abarcan desde el año modelo 1956 hasta hoy y recogen 71 modelos, del Dauphine y el Estafette al Arkana y el Austral. Con ese margen, un Renault de segunda mano puede ser un coche de hace décadas o uno que acaba de salir del concesionario, y el historial de cada uno es muy distinto. Antes de pagar por uno, conviene saber qué dicen los registros sobre ese coche en concreto.
Una comprobación a partir del número VIN aclara los datos que van ligados a un coche: daños, lecturas de kilometraje, anotaciones de robo, cambios de propietario y datos técnicos. el decodificador de VIN de Renault te muestra lo que lleva codificado el propio número, y el informe del historial del vehículo va más allá, hasta los registros archivados bajo ese número. Si usas los dos, una serie de caracteres grabada junto al parabrisas se convierte en un coche con un pasado que puedes leer.
Una prueba al volante y unas cuantas fotos te dicen cómo es el coche hoy, por dentro y por fuera. Dicen poco del kilometraje que lleva de verdad o del golpe que se llevó hace dos propietarios. Un Clio, un Captur o un Kangoo pueden verse impecables, y un acabado reluciente es justo lo que deja una buena reparación. Las carrocerías de nuestros datos van de berlina compacta, sedán y familiar a SUV, furgoneta, cabrio, coupé y roadster, y en cualquiera de ellas puede esconderse un impacto reparado bajo pintura nueva.
Luego está la versión del vendedor. El anuncio dice un solo propietario, el libro de mantenimiento parece en orden, el cuentakilómetros no llama la atención. A veces los registros cuentan lo mismo y a veces no. En ambos casos viene bien tener algo independiente con lo que contrastar lo que te cuentan: confirma que el coche es bueno o te da un motivo concreto para hacer preguntas y rebajar el precio. Comprobarlo antes de ir a verlo o de dejar una señal cuesta poco comparado con una mala compra.
Las fronteras también cuentan. Los coches de una misma marca se fabrican a menudo en varios países y se venden en muchos, de modo que un mismo coche puede pasar por más de un registro a lo largo de su vida. Los códigos de fabricante que conocemos de Renault apuntan a Francia, pero el coche que tienes delante pudo matricularse por primera vez, circular y venderse en otro lugar muy distinto. El VIN es lo que lo acompaña a través de todas esas fronteras.
Cópialo del anuncio, de la documentación o del propio coche.
Continúas en la página del informe y eliges cómo pagar.
Contrástalos con lo que te cuenta el vendedor y decide con los datos delante.
El decodificador de VIN lee el código del fabricante, el año modelo y el país de fabricación de un Renault. No muestra el historial del coche.
Decodificador de VIN de RenaultPuede mostrar registros como daños, lecturas de kilometraje, anotaciones de robo, cambios de propietario y datos técnicos del coche que corresponde al número VIN. Vale igual si estás mirando un Clio, un Captur, un Kadjar o un Espace.
El VIN identifica el coche y lleva datos codificados, como el fabricante, que el decodificador te traduce. Lo que le ha pasado al coche después de fabricarse es otra capa distinta, y eso es lo que te presenta el informe del historial.
Sí, antes de la visita y, desde luego, antes de dejar una señal. La comprobación cuesta poco comparada con una mala compra, y puede ahorrarte un viaje o decirte qué preguntar cuando llegues.
Ponlo junto a lo que cuenta el vendedor y a la documentación: propietarios, kilometraje, daños, fechas. Si los tres coinciden, compras con más tranquilidad. Si no coinciden, pide una explicación o aprovecha la diferencia para negociar.
Trata su historial como algo que puede abarcar varios países, porque la vida anterior del coche transcurrió en otro lugar y los papeles que tienes en la mano pueden empezar tarde. Comprueba el VIN antes de decidirte, para que los registros te den el cuadro completo y no solo el capítulo local.
Introduce el número VIN y continúa hasta el informe.